La empresa debe pagarte el finiquito cuando termina el contrato, normalmente con la última nómina. Si no lo hace o te paga menos de lo que te corresponde, puedes reclamarlo. Estos son los pasos.
1. Calcula cuánto te deben
Antes de reclamar, ten claro el importe. Usa la calculadora de finiquito y reúne tus nóminas, tu contrato y el convenio colectivo, que puede mejorar algunos conceptos.
2. Reclama primero por escrito a la empresa
A veces basta con un escrito pidiendo el pago con un desglose de las cantidades. Envíalo por burofax o por correo electrónico con acuse de recibo, para que quede constancia de la fecha.
3. Presenta la papeleta de conciliación
Si no pagan, el paso obligatorio antes de ir al juzgado es la papeleta de conciliación ante el servicio de mediación de tu comunidad autónoma. Es gratuita y no necesitas abogado. Muchas empresas pagan en este acto para evitar el juicio.
4. Demanda ante el Juzgado de lo Social
Si en la conciliación no hay acuerdo o la empresa no se presenta, puedes demandar. Para reclamar cantidades no es obligatorio ir con abogado, aunque es recomendable si la cantidad es alta.
Plazo: un año
Para reclamar cantidades salariales tienes un año desde que debieron pagarte. Es distinto del plazo de 20 días hábiles para impugnar un despido: si además no estás de acuerdo con el despido, ese plazo es el que corre primero. Calcúlalo con la calculadora del plazo de despido.
Intereses por retraso
El Estatuto de los Trabajadores establece un interés por mora del 10 % anual sobre las cantidades salariales que se pagan tarde. Inclúyelo en tu reclamación.
Si la empresa cierra o es insolvente: el FOGASA
El Fondo de Garantía Salarial (FOGASA) paga salarios e indemnizaciones pendientes cuando la empresa está en concurso o se declara insolvente, con unos límites máximos. Para acudir a él normalmente necesitas una sentencia o un acta de conciliación que reconozca la deuda, así que no dejes de reclamar aunque creas que la empresa no podrá pagar.